Carrera RS...Dos letras hacen una gran diferencia
La denominación Carrera es el nombre de batalla de los Porsche 911, también fue utilizada con anterioridad en los 356 y 904 GTS pero ha sido en el nueveonce donde ha ganado más notoriedad. Sin embargo, añadir RS la hace aún más especial.

ORIGEN:
Las carreras de GT se hicieron muy populares durante los 60 y 70 y existieron hasta 6 tipos de homologaciones en las que se incluían turismos normales, pasando por GT's de producción masiva hasta los prototipos más sofisticados. La tirada de Porsche era el recientemente modificado Grupo 4. Bien, pero ¿Que se necesitaba para homologarse en ese Grupo?. Para empezar se tenía que disponer de un modelo específico del que se debían producir 500 unidades (por tanto eran autos muy exclusivos) en 12 meses y además la capacidad del motor de este debía ser de 3 litros, no más. Nada fácil, considerando que la crisis petrolera de esa época (que mató a los Muscle-Cars americanos, por cierto) podría afectar las ambiciones de la marca, pero extrañamente tuvo un éxito impresionante vendiéndose más de 1000 unidades que le permitieron años después (el RS se homologó en 1973) ser considerado para el Grupo 3 que era para GT's de gran producción en serie.
BASES FUERTES:
El departamento Motorsport de Porsche se basó en el 911 S 2.4 Coupe para desarrollar el RS. De entrada se modificó el paragolpes delantero quitando aquel de topes de goma frontales por uno plano donde en la parte baja se encontraba uno más aerodinámico con unos pequeños alerones muy discretos.

Se ensancharon las salpicaderas traseras para poder darle espacio a unas llantas más anchas que eran necesarias para incrementar la adherencia del tren trasero, y por último se añadió el detalle que le hizo famoso: el alerón trasero de cola de pato ó ducktail.

La labor de este alerón no era estética solamente, en realidad le ayudaba para reducir el empuje ascencional a altas velocidades además de proporcionar estabilidad en el paso por curva; cualquier auto potenciado y aligerado necesita mantenerse al ras de piso y este tipo de soluciones son muy extendidas.

Porsche ofreció el auto en 3 variantes: Touring, Lightweight y RSR.
La primera de ellas, Touring, venía de serie con el equipamiento de lujo de un 911 S, es decir, con asientos en piel, radio, aire acondicionado y elementos varios que hacían más confortable el viaje, esta versión fue la más popular.
La Lightweight es la que más profesa con el espiritu verdadero de los RS: un deportivo radical sin concesiones al confort, ideal para conducirse tanto en la calle como en la pista. Esta versión no tenía radio ni aire acondicionado, los tiradores de las puertas eran muy sencillos y los asientos eran de arquitectura muy ligera, de competición. Para rematar, venía de serie con una jaula antivuelco que aumentaba la rigidez del auto y le daba una apariencia verdaderamente racing.

Por último estaba la versión RSR, la variante de carreras a la cual le dedicaré algo más adelante.

LA MECÁNICA:
Siguiendo con la herencia del 911 S 2.4, Porsche modificó el motor bóxer de 6 cilindros para adecuarlo para el nuevo auto. Aumentó la cilindrada de 2.4 a 2.7 litros mediante el aumento en el diámetro de los pistones de 84 a 90mm. Las paredes donde habían de colocarse los cilindros se recubrieron con Nikasil, un material que aumentaba la durabilidad del motor a pesar de alcanzar regímenes de giro muy elevados pero a un costo mayor. La potencia alcanzada era de 210HP @ 6300rpm lo que le permitía una aceleración de 0-100 km/h en 5.7s topando en unos impresionantes (para la época, claro) 241 km/h. Contaba con una transmisión manual de 5 velocidades de relaciones más cortas que las del auto del cual provenía. Para el RSR, se aumentó la cilindrada a 2.8 litros con lo cual se alcanzaron los 300HP @ 8000rpm!! y con un bajisisimo peso de 840kg alcanzaba los 100km/h en 5.0s para luego seguir más rápido hasta los 280km/h. Una verdadera bestia.
EL Carrera RS 3.0 Y LOS RSR 2.8 Y 3.0:
Con la homologación conseguida, Porsche sacó adelante la versión RSR que respecto al modelo de serie era más ancho, bajo y ligero al quitar practicamente todo al interior del auto y usando materiales "adelgazantes". Fue un auto dominante en su categoría compitiendo con grandes autos como los Ferrari 365 GTB/4 Daytona y los DeTomaso Pantera.

Pero como siempre sucede, no te puedes dormir en tus laureles así que Porsche mejoró el auto aumentando más las modificaciones tanto que ya no era elegible para competir, de este mejora se dió a conocer el Carrera RS 3.0. Este nuevo modelo es más exclusivo que el anterior al solo fabricarse 190 unidades, es más ancho e incorpora un nuevo alerón conocido como whale-tail ó cola de ballena que sería utilizado para el venidero 911 Turbo de 1975. El motor de este auto ya entregaba 230HP @ 6200rpm con una velocidad máxima de 238 km/h (increiblemente más lento) pero aceleraba desde parado a los 100km/h en 5.2s.

La consiguiente versión de carreras era aún más letal que el RSR 2.8. Utilizando gran parte de las piezas del anterior 2.8, el nuevo RSR 3.0 era aún más ancho (¡¡más!!) y más potente (330HP @ 8000rpm, 288km/h).
De esta versión se construyeron solo 60 unidades y es de los más raros 911 de carreras hoy en día.
¿Y EL FUTURO?:
Finalizando la producción del RSR 3.0 en 1977 y con Porsche volcada hacia los GT (934, 935) y prototipos (956, 962) turbocargados, los RS se olvidaron un poco existiendo poco tiempo después el 911 SC/RS que es muy raro y fue utilizado con frecuencia en los rallies. Sería hasta 1992 cuando Porsche volvería con todo con un nuevo Carrera RS de gran producción basado en el 911 de la generación 964.
Prueba de un Carrera RSR 2.8, escuchen el motor es increible!!
Prueba de un Carrera RS 2.7 Touring en Porsche Experience TV:
Espero les haya gustado amigos, hasta pronto!!











